Mazatlán, Sinaloa
Lugares para visitar
Es imposible agotar en un par de días todo el mundo de atractivos turísticos que le ofrece Mazatlán, uno de los destinos turísticos más importantes de todo México, que lo demuestra en un largo listado de opciones para visitar. Desde edificios coloniales resguardados en el Centro Histórico hasta los más modernos antros para vida nocturna en la Zona Dorada del puerto: todo lo que Mazatlán ofrece es maravilloso.
Centro Histórico
El Centro Histórico de Mazatlán es un conjunto arquitectónico, histórico y cultural de edificios que son testimonios de épocas remotas. Algunos de los edificios más famosos son el Mercado Pino Suárez, la Catedral de la Inmaculada Concepción y el Teatro Ángela Peralta.
Entre los edificios más antiguos se encuentran el Banco de Londres y México, Antigua Casa de la Minera de Pánuco, Edificio de la Aduana, Los Portales de Cannobio, Club Alemán, Mercería Alemana, Colegio Guadalajara, Café Pacífico y el Antiguo Colegio Alemán, además de hoteles instalados en inmuebles con varios siglos de edad.
Entre sus majestuosas casonas y residencias destacan la Residencia de los Loubet, Mansión de los Redo, La Casa de los Kelly, Holdernes & Beaven, Casa de los Haas, Edificio de los Medrano, Mansión de los García, Mansión de los Campos, Edificio García Granados, Mansión de los Paredes, Casa de los Echeguren, Casa de José Vicente de Laveaga, Edificio de los Reynaud, Edificio de la Familia Rico, Edificio de los Díaz de León, Casa de los Gómez Rubio, Casa de los Ferreira y Casa de los Retes, entre muchas otras.
Teatro Ángela Peralta
Sin duda, es la máxima joya arquitectónica, histórica y cultural de Mazatlán, presume de ser uno de los teatros más bellos y elegantes del Noroeste Mexicano, además de poseer un amplio anecdotario que lo vuelven un espacio muy interesante.
Ángela Peralta, “El Ruiseñor Mexicano” como le apodaron en Europa, fue una cantante y diva del México del siglo XIX que cosechaba éxitos en cada presentación por todo el mundo: fue ovacionada lo mismo en Roma que Nueva York o La Habana. Nacida en la Ciudad de México, pero mujer internacional, fue invitada a participar en el foro del edificio que hoy en día lleva su nombre. Se recuerda su arribo al puerto: una bienvenida cálida, un recibimiento fastuoso a la diva que pasados un par de días fuera contagiada de la fiebre amarilla; horas antes de morir se casó con su amante Julián Montiel, no pudiendo nunca pisar el escenario del teatro mazatleco. Murió el 30 de octubre de 1883. Al día siguiente fue llevada al cementerio y, para evitar el contagio, los lugareños que días antes la recibieran con saludos, cerraban herméticamente sus puertas y ventanas.
Hasta el primer cuarto del siglo XIX el Estado de Sinaloa no conocía el teatro. Peleas de gallos y carreras de caballos eran los principales espectáculos. Tras algunas dificultades que incluyeron un trato con el ayuntamiento para excederlo de impuestos al construir este proyecto, el señor Manuel Rubio logró construir en 1969 la sólida infraestructura que sigue poseyendo hasta la actualidad el entonces, naciente recinto artístico. Sin embargo, cuando se disponía a traer la decoración de Paris, murió ahogado en el naufragio que sufrió su embarcación rumbo a Europa. Su viuda, doña Vicenta Unzueta continuó la obra hasta su inauguración: el 14 de febrero de 1874. “La Campana de Almudanía” obra de la compañía española del Señor Luke fue el primer espectáculo visto, a pesar de que el teatro no estaba terminado en su totalidad. Ésa fue una de las razones que le dio el ayuntamiento a la viuda para no exentarla del pago de impuestos, llevándola prácticamente a la bancarrota. Luego de la pérdida de bienes y dinero nunca se supo el paradero de doña Vicenta y sus hijas.
Con más de 1000 localidades, en 1881 se remodeló dejando el segundo piso de pórtico y el tercer nivel de balcones, obra de Santiago León Astengo, reinaugurándose en febrero de ese año como un gran teatro de lujo. Es hasta 1990 cuando se recupera el entusiasmo por este edificio, cuando el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari lo declaró Patrimonio Histórico de la Nación; dos años después fue reinaugurado por tercera vez, tal como luce actualmente, con su moderno equipamiento en mecánica teatral, iluminación, sonido y aire acondicionado; conserva la herrería original que data de 1874 y posee 841 asientos. El edificio anexo al teatro, que fuera residencia de los Rubio y luego hotel, hoy en día es el Centro Municipal de Artes donde asisten cientos de estudiantes a diferentes cursos y talleres impartidos por maestros mexicanos y cubanos. Hoy en día, la ópera, zarzuela, opereta, danza folclórica, clásica y contemporánea ya tienen el mejor lugar para sus presentaciones, y los mazatlecos, un gran orgullo.
Zona Dorada
A mediados del siglo XX esta zona era la Laguna del Camarón, sin embargo, fue despejada y acondicionada para la instalación de diferentes negocios para el turismo, convirtiéndose poco a poco en una de las zonas más cosmopolitas de Mazatlán. Actualmente, la zona dorada es el espacio a lo largo de la Avenida Gaviotas donde se hallan hoteles, restaurantes, antros y centros comerciales. Destacan las más finas joyerías especializadas en diamantes y piedras preciosas prestigiadas en todo el mundo. Pasear por la zona dorada es cruzar las mejores ofertas en alimentación, compras y entretenimiento, donde la segunda lengua es el inglés.
Fiesta Land
Mundialmente famoso por su vida nocturna, Mazatlán espera al turista con la diversión que le garantiza Fiesta Land, un conjunto de bares y discotecas ubicada en la Zona Dorada. Valentinos’s, Bora Bora y el Señor Frogs entre muchos otros restaurantes, bares y discotecas hacen que cada noche el lugar esté a reventar. Jóvenes y adultos se mezclan y conviven, creando un ambiente cosmopolita donde se hallan mazatlecos y turistas de todo el mundo. La gran variedad caracteriza a todos sus locales, desde restaurantes de comida japonesa hasta discotecas con música de los años 70’s y 80’s que hacen la delicia de los turistas.
Monumento al Pescador
Erguido en las calles Gutiérrez Nájera y Avenida Del Mar, esta imponente obra del escultor Rodolfo Becerra se llama originalmente “Alegoría Marina”, aunque debido a los desnudos totales de sus personajes los mazatlecos la hayan popularizado como “Los Monos Bichis”. La escultura muestra elementos poéticos del mar y la pesca y es uno de los más representativos de la ciudad. Otros monumentos destacados y que pueden servir como referencia al turista son: el Monumento a la Vida, Estatua de los Reina de los Mares (o La Sirena) y el Monumento a la Mujer Mazatleca, sólo por citar algunos.
El Faro
Cuando esté en Mazatlán no puede dejar de visitar El Faro. Ubicado en el Cerro del Crestón, que era una isla hasta que fue unido con el puerto, es el segundo faro natural más alto del mundo, después del de Gibraltar, y guía a las embarcaciones que llegan al puerto.
